El año de la Misericordia es una oportunidad, una
más, que nos da la Iglesia para entrar en el misterio de un Dios que nos ama
por encima de nuestros pecados. Y que nos llama a que de su amor recibido, nazca
también en nosotros la misericordia para con el prójimo.
Lo más importante es que nunca te rindas y aprendas
de los errores que cometiste. Al final, muy probablemente estés en el mismo
lugar donde comenzaste, pensando cuál oportunidad del mercado aprovechar, pero
la ventaja es que ya no tendrás miedo de caer porque ya sabes que te puedes
levantar. ¡Actúa! No permitas que las derrotas se conviertan en tú historia.
Aprende de ellas y prepárate mejor para la próxima.

No hay comentarios:
Publicar un comentario