Siempre me ha gustado y me ha llamado la atención de cuidar y enseñar a los niños más pequeños, además esto es más que una vocación, escogí esta carrera ya que quiero que los niños piensen de un modo diferente, con una mente más abierta, que no sea tan cerrada, necesitan apoyarse sobre lo real, que maltratar un animal no es un arte, del que no tenemos que discriminar a las personas que son diferentes por su color de piel, su religión o incluso su sexualidad, todos tenemos el derecho del respeto, creciendo con grandes valores y que el día del mañana sean lideres; los adultos deben ser agentes mediadores para llevar al niño al realizar juegos activo y a la vez con sentido, acercándole situaciones y juguetes de los que pueda aprender más.
Tuve la
oportunidad de alfabetizar el año pasado en el grado preescolar, creo que esto
fue lo que me motivo más al seguir pensando en estudiar aquella carrera; muchos
creen que ser docente de preescolar es cosa fácil, que es solo jugar, colorear
y estar en un grupo de niños, cuando realmente es más que eso.. Es enseñar,
dedicación, pasión, amor, responsabilidad, guía a sus estudiantes, siendo un
modelo a seguir, esta profesión tiene grandes esfuerzos, no hay nada más
importante que hacer los niños de hoy, grandes adultos el día de mañana.
